• estanislaopr@diaspora.com.ar
    estanislaopr@diaspora.com.ar
    2018-09-12

    En las rutas de Chile se pueden ver montones y montones de publicidades en donde se vende, promueve y celebra el uso de glifosato. Es una pesadilla. Se habla del glifosato, se lo promueve y vende, como si se tratara de una marca de yogur, o de alguna mermelada.

    Hay que decir que si hay algo que caracteriza a Chile en lo que respecta a la salud de sus habitantes, es la tremenda y creciente cantidad de casos de cáncer. Nunca pude atestiguar tantos casos de cáncer por habitante. Solamente hablando con la gente uno se entera de la atroz epidemia de cáncer en ese país.

    Dejo un retazo sobre el ingreso de Monsanto a Chile.

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  • alfredo
    alfredo
    2018-09-12

    Terrrible. lo penoso es que lo respiramos, comemos diariamente.. en c5n hubo un programa especial sobre el tema ADN los conductores se hicieron un analisis de sangre, el unico que lo realiza esta en Mar del Plata, el conductor es porteño vive en CABA no tiene contacto con agrotoxico pero le dio positivo ... es tremendamente contaminante y se acumula geneticamente es imposible escapar, yo tuve una huerta en casa durante dos años y durante ese periodo no se enfermo nadie de mi famila.....ni siquiera gripe... hoy vivo con acidez, alergia y toda la mierda..
    Estas en Chile??' saludos

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  • estanislaopr@diaspora.com.ar
    estanislaopr@diaspora.com.ar
    2018-09-13

    Qué nota interesante la que has hecho. ¡La disminución de las enfermedades que implica el comer de huerta!

    Me llamó particularmente la atención que mencionaras la acidez, que es un padecimiento gástrico. En Chile la gente con acidez, y problemas gástricos de otras índoles, sobreabunda.

    Hacer huerta no es una labor imposible. Uno aprende montón sobre las plantas, se desengaña de las mentiras que inventan los monopolios para el uso de herbicidas, uno se conecta con la Tierra, aprende de sus ciclos, cómo cuidarla, cómo mantenerla saludable, aprende sobre especies (foráneas y nativas, alimenticias y no alimenticias, etc). Recuperar las huertas, los bosques nativos, respetar los biomas autóctonos (aprender a trabajar la tierra sin dañarlos), criar las especies de árboles que nos ofrecen alimentos: es una necesidad, se trata de tareas posibles, ¡están a nuestro alcance!

    Existen en Chile, y claro que también en Argentina, personas que se encargan específicamente de cuidar las semillas no transgénicas y tradicionales (de variedades antiguas de hortalizas y otras plantas). Esas personas intercambian semillas, promueven su uso, defienden el patrimonio genético, y cuidan el medio ambiente. Hay que potenciar esos espacios, crear más y más comunidades que se avoquen a esa labor, y sostener las redes sociales que se generan mediante esos encuentros.

    Muy interesante lo que comentás de C5N. Mediante ese análisis se deja claro que no se trata de que se ven afectados “unos pocos que andan cerca de esos campos”. Si afecta a una persona a gran distancia, ¿qué decir de las comunidades aborígenes y criollo-campesinas de Argentina, que permanentemente se ven amenazadas de muerte por los monopolios agrícolas genocidas?

    Mirá, te comparto un fragmento de una entrevista a María Isabel Manzur (bióloga doctorada en la Universidad de Liverpool); lo que dice en esa entrevista es clave, porque logra explicar con propiedad muchos puntos que muchas veces los activistas no saben abanderar cuando hacen alguna movida. Mirá, pregunta bien justa la que le hacen, y su respuesta es de lujo:

    • – S: ¿Para qué se modificaron genéticamente estas semillas?

    • -MIM: Es un sistema para profundizar la agricultura química y tóxica. Para que las plantas resistan a los herbicidas (glifosato) y a los insectos. Es para, entre comillas, darle facilidad al agricultor para producir, pero finalmente esto no es así. Si este maíz tiene maleza, se rocía con herbicida por avión con lo que se muere la maleza, pero el maíz queda libre, porque tiene la capacidad de tragar veneno y que no le haga mal. Entonces es un maíz toxico. Nosotros queremos una ley que prohíba los transgénicos, porque contaminan el medioambiente y son perjudiciales para la salud humana, ya hay estudios que lo comprueban.

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  • alfredo
    alfredo
    2018-09-14

    muy bueno lo comentado ... Saludos

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